Jardinería estival – Greenthia, empresa de jardinería en Marbella

La Costa del Sol tiene una serie de características climáticas y de ecosistema que puede condicionar mucho la forma de atender a un jardín. Una empresa de jardinería en Marbella se presupone como un núcleo profesional que sabe atender esas necesidades tanto en jardines caseros como en comunidades y grandes extensiones y puede disponer de los profesionales necesarios de la jardinería para planificar y ejecutar todas las labores que se necesitan para que la atención al jardín sera óptima, sin tener que improvisar y con los materiales y productos de primer nivel que garantice lo mejor.

En este sentido la llegada de la temporada estival significar que van a haber cambios en la atención al jardín: aumento de temperaturas, sol, viento, y condiciones a veces cambiantes en función de la ubicación, unido a las características propias de los suelos de la Costa del Sol.

Insectos

En los jardines, es un hecho, hay población de insectos. El jardinero profesional en Marbella identifica cuáles son beneficiosos para el jardín concreto y cuáles no, determinando las acciones necesarias para respetar a esos tan beneficiosos y preparar acciones para las plagas. Normalmente eso es algo que además aparecerá en una de las grandes diferencias de una empresa de jardinería profesional en Marbella: se rige por calendario donde las acciones ya están preparadas, sabiendo en qué entornos se está desarrollando.

Riego

Las especies plantadas en el jardín, su orientación y el suelo en el que está determinarán las necesidades de riego que además, en la temporada seca, también deberá ser modificada para poder tener un calendario de riego adaptado a las mejores horas (temprano por las mañanas o por las tardes, pasadas las horas de más calor).
Cuando se riega con aspersores hay que vigilar los lugares de impacto del agua y que no choque directamente con cortezas de árboles. Lo mismo que impactar contra las hojas de algunas plantas puede dañarlas debido a la fuerza y alcance que tiene esta forma de riego.
Con regadera no es una mala técnica de riego ya que permite controlar el flujo, la cantidad de agua adaptada a cada planta y ver su absorción, controlando la salud de la misma. Pero está indicada para riegos en corto y pequeñas extensiones.
El riego por goteo ajusta mucho el agua que necesita las plantas y permite regar de forma suave, continua y programada en cada extensión de plantas, parterres y zonas especialmente diseñadas de forma poco agresiva para las plantas. Lo único es que requiere una revisión continua para ver la eficacia y poder deshacer obturaciones de las salidas.

Y estas son asolo algunas de las cosas que hace una empresa de jardinería profesional en Marbella para preparar tu jardín.

Diferencias entre paisajismo y jardinería

Una de las grandes preguntas cuando se quiere realizar un jardín ya sea en una comunidad de vecinos o en una finca privada suele ser a la hora de buscar un jardinero, una empresa de jardinería o una de paisajismo.

¿Hay diferencias entre ellas? ¿Qué me conviente?

Lo primero que te recomendaremos siempre será que vayas a lo profesional. Eso suele (que no siempre) descartar al jardinero freelance en pos de una empresa de jardinería. Una empresa de jardinería te podrá asesorar y disponer de medios que un jardinero individual no tendrá, desde luego, además de un equipo multidisciplinar y la capacidad de reacción inmediata que le da el hecho de estar organizada y vertebrada de forma profesional para responder a cualquier incidencia.

Si lo que quieres es un jardín con plantas, ya sea un jardín de sombra, de lluvia o xero, podemos contar con una empresa de jardinería profesional que podrá realizar todo lo necesario. Instalación o siembra de césped, plantas, árboles y podrá asesorar lo mejor para el espacio del que se disponga, presupuesto y medios que harán falta en función de lo que se quiera, de lo que la Comunidad pueda aprobar o disponer y de lo posible. En función de esto una empresa de jardinería podrá programar sus intervenciones, hacer el calendario del propio jardín con base en sus necesidades propias y planificar lo mejor para las plantas y árboles que allí se dispongan.
De igual manera una empresa de jardinería profesional podrá acudir y acorde a las instrucciones, atender un jardín paisajístico ejecutado con esa intencionalidad.

Y es que aquí viene la diferencia.

El paisajismo se diferencia en la intención. Un paisajista o empresa de paisajismo realiza una planificacion intencional muy clara acorde al propósito para con el dueño del espacio. Los jardines paisajísticos tienen como base el diseño, esa intención de la que hemos hablado. El propio jardín tiene un propósito y expresa ideas y conceptos con su plena realización. Siempre se usarán plantas y árboles en función de ese diseño pero también acorde al lugar donde se encuentra, la ubicación y sus características geográficas y meteorológicas del espacio. La empresa de paisajismo propondrá esas ideas de diseño, esa arquitectura de jardinería y el balance estético, además de hacer las propuestas de mantenimiento y desarrollo.

Lluvia en el jardín, cómo protegerlo en primavera

La primavera es sinónimo de cambios bruscos del tiempo, incluso en una zona como la Costa del Sol, y entre otras cosas, puede afectar a tu jardín.
Es habitual que haya chaparrones intempestivos, tormentas ligeras y otras más desatadas que pueden provocar algunos daños en los jardines y en las plantas más delicadas que, poco a poco, empiezan su floración.

Una empresa de jardinería en Marbella como Greenthia, especializada en cuidados del jardín, tiene diversas formas de proteger los jardines y es algo a lo que en función del siempre cambiante tiempo del que estamos pendientes de continuo, tendremos que reaccionar o prever.

1) Acolchados del suelo:

Uno de los acolchados más populares para este entretiempo y sobre todo que puede ayudar a proteger el suelo y las raíces más tiernas es la corteza de pino. Marbella y la Costa del Sol no es una zona de tormentas constantes pero muchas veces cuando llegan lo hacen con cierto entusiasmo, y la corteza de pino ayuda a mitigar el impacto del agua, igual, por ejemplo, que la grava que, además ayuda a absorber la humedad extra que luego las plantas pueden reutilizar.

2) Guías para plantas altas

Las plantas a diferentes alturas ayudan a crear una imagen que rompe la monotonía y los jardines lucen más diversos, alegres y curiosos cuando estas plantas, que pueden ser rosales en arbusto, campanillas, malvas, girasoles, etc. asoman entre las demás plantas como pequeñas cabezas coloridas. Los aguaceros, por descontado, pueden afectarles en gran medida por lo que en previsión de ello lo mejor es disponerles unas guías para que no se doblen y no sufran a la hora de soportar la inclemencia climatológica.

3) Macetas

Las macetas, tan habituales en los jardines andaluces como en los patios son una forma ideal de separar especies, de tenerlas en recipientes que permitan alternar su ubicación y, en especies más delicadas, se pueden proteger llevándolas a zonas más protegidas en los momentos de agucero.
Disponer en el interior de la maceta unas cuantas piedras antes de poner la planta permite separar el sustrato del suelo directamente y las piedras además pueden ayudar a guardar humedad necesaria sobre todo en el verano de la Costa que puede ser bastante seco. Proteger a las macetas llevándolas a una zona más resguardada puede ayudar a salvar las semillas y a que los bulbos no queden al descubierto, en su caso. Cosa que una empresa de jardinería en Marbella tendrá siempre en cuenta en su hoja de trabajo y en la forma de disponer y cuidar del jardín al estar al tanto de la climotología de la zona, a la vez que se preocupa siempre por lo mejor para el propio jardín.

Cicatrización en árboles

A veces no tenemos en cuenta que las plantas también pueden necesitar ayuda en cosas tales como la cicatrización. Máxime ahora que estamos en un periodo de entre tiempo, donde granizos, lluvias intempestivas y el frío pueden marcar árboles y plantas creándoles heridas en su superficie, ya sea en tronco o ramas.

Cuando encontramos una herida en un árbol de nuestro jardín debemos proceder con cuidado para no empeorar el daño. Aunque muchas personas no consideren el sufrimiento y estrés de la planta, un jardinero profesional sabe qué daños puede conllevar no arreglar la herida adecuadamente ni repararlos con los medios adecuados. Anteriormente se usaba sellador o pintura de base de petróleo para sellar un área herida en un árbol pero eso se ha demostrado ya sobradamente que en realidad no lo protege ni previene la putrefacción.

Es mejor empezar limpiando la zona afectada con un cuchillo afilado para recortar la parte de corteza desgarrada y redirigirla a la parte herida. También se puede hacer con la corteza rota, recogiendo los pedazos o trozos más grandes para posteriormente volver a pegarlos al tronco  de forma adecuada y siga protegido el tronco interior. Siempre que la herida (hablamos de heridas pero a veces una «herida» puede ser una rama grande caída o algo que haya afectado grandemente al árbol, independientemente de su edad y tamaño) sea inferior al 25% de la masa total del árbol, debería recuperarse, pero de ahí al 50% puede tener problemas si no se le ayuda.

En muchas ocasiones las heridas proceden de la poda, y al eliminar esas ramas podemos dañar al árbol, sobre todo en el caso de ramas vivas en las que debemos dejar el collar y no un tocón para que el árbol tenga más facilidad de cicatrización.

 

 

Jardines preprimaverales

Tanto el paisajismo como la jardinería (un día haremos un post separando estos dos conceptos), tienen en cuenta este periodo, el pre-primaveral, esos finales de febrero, cuando hay tiempo imprevisible, y los principios de marzo, donde es habitual que se atemperen un poco las temperaturas diurnas pero el frío sigue presente por las noches. Hay momentos en los que la brecha de temperatura llega hasta los 20 grados, lo que supone un gran estrés para el jardín.

También es habitual en la zona de la Costa del Sol, como todo buen jardinero profesional sabe, que haya una tregua en las precipitaciones, con lo que se convierte en una ocasión ideal para limpiar tanto jardín como huertos para la entrada de la primavera. Como siempre, retirar las hojas del suelo para que éste se airee y pueda respirar mejor, al no tener esa capa que puede llegar a suponer un foco de infecciones y hongos si hay demasiadas, la tierra podrá asumir mejor el intercambio de temperatura y recibir tanto el agua de la condensación de las plantas como secarse un poco durante las temperaturas más altas.

Pero todavía harán días fríos y eso es ideal como prórroga del tiempo de poda, por lo que podemos dar los últimos retoques a las plantas y árboles que necesiten de ese refuerzo que es la poda para enfrentarse a una de las mejores estaciones para ellas que es la primavera, cuando la savia vuelve a fluir con fuerza. Esas herramientas que usemos deben ser desinfectadas profilácticamente con productos adecuados y conocimientos profesionales para que si alguna de las plantas tiene una infección u hongo, no trasladarlo al resto del jardín.

Así, los jadrines en Marbella y la Costa del Sol tienen sus tiempos, como todos, y dependiendo de los conocimientos que el jardinero profesional tenga de la ubicación y de la zona podrá establecer un calendario lógico de trabajo con el jardín, siendo este periodo preprimaveral, más atemperado que el invierno, ideal para ultimar los preparativos para que el jardín reverdezca adecuadamente y con fuerza, además de preparar los nuevos planes adecuados para poner en marcha los cambios que deseemos para nuestro jardín o nuestra labor paisajística que pueda exigir algunos cambios de estructura, plantas o ubicaciones idóneas para nuevos ejemplares.

No dejes pasar esta época para trabajar en tu jardín, y siempre que necesites a un profesional tanto para tu jardín privado como para el de tu comunidad, solo tienes que ponernos un mensaje y te contactaremos enseguida. 😉

 

Jardines en invierno, cuidados profesionales

Una empresa de jardinería en Marbella, un equipo profesional, aborda la entrada del invierno sabiendo que el trabajo que va a realizar en este momento es crítico para el resto del año.

Empiezan por la poda, ya que en invierno se reduce enormemente el riesgo de infecciones por hongos de las plantas y la pérdida de reservas y sangrado de la planta será mucho menor, colaborando el clima más frío en ello. Incluso en lugares como la Costa del Sol donde los inviernos son atemperados y no hay nevadas, esa poda es acatada con prontitud para minimizar el daño a la planta y que se encuentre más fuerte de cara a primavera.

En cuanto a la hora de plantar, la empresa de jardinería del área de Marbella que conoce bien el terreno sabe que puede realizarse plantaciones de frutales, por ejemplo, y otras plantas de hoja caduca, según las necesidades paisajísticas del jardín (un plan de paisajismo no se realiza de una tacada: es progresivo y hay que tener en cuenta los momentos y estaciones para sacar el máximo partido), puede realizar una plantación de pies a raíz desnuda, como es muy común en plantas como los rosales.
Sin embargo, en hoja perenne cabe esperar a la atemperación del clima como suele ser principios o finales de invierno, para minimizar riesgos.

Es un buen momento, también para realizar los acolchados protectores para los jardines que mantengan las raíces más sensibles aisladas y el suelo protegido, con recubrimientos vegetales como hoja, pinaza, cortezas o paja que contribuirán a aislar y amortiguar las temperaturas más frías. Una empresa profesional de jardinería tendrá más de un recurso para cada tipo de jardín y sus necesidades a la hora de preparar este aspecto para el invierno.

Hacia finales del invierno se suele aprovechar para mejorar el suelo, antes de que las plantas sientan la llamada de la primavera y empiecen a desperezarse y entrar en actividad. Para ello suele añadirse abonos, ya sea compost autofabricado, estiércol, humus de lombriz, mantillo u otros compuestos especialmente preparados en función de las plantas presentes y las necesidades paisajísticas que se quieran introducir o potenciar para el despertar del jardín.

En definitiva, los cuidados profesionales del jardín suelen tener en cuenta que el invierno, lejos de una estación de quietud es un momento de preparación para la próxima primavera y para atender las necesidades del jardín, dejándolo latente pero preparado para lucir mejor en su composición paisajística del entorno donde se encuentra.

Jardinería en Marbella: otoño en la Costa del Sol. Consejos

Jardinería en Marbella:

Un profesional de la jardinería en Marbella tendrá siempre en cuenta que la estación otoñal tiene sus propias características en la Costa del Sol, debido a su ubicación y su emplazamiento, y teniendo en cuenta, además, el jardín que tiene que atender. Algunas de esas características tienen que ver con la orientación y el sentido paisajista que tenga un jardín. No es lo mismo un xerojardín que un paisajismo europeo, un jardín zen o uno más tradicional y andaluz. Las especies que habitan en él tienen sus propias necesidades y equilibrios.

En otoño, en la Costa del Sol se dan circunstancias muy cambiantes. En el mundo de la jardinería en Marbella  se tiene en cuenta que la estación suele ser de bruscos cambios, manteniendo aún días con picos de calor casi veraniegos y noches frías y en muchos casos ventosas. La humedad crece y las lluvias son intermitentes y en muchos casos en tromba, con precipitaciones durante dos o tres días pero en gran cantidad. El sol tiene varias horas de impacto con temperaturas medias de 24 a 28 grados en algunos casos y noches frescas que pueden llegar a bajar a los 9 grados con bastantes rachas de frío. Así, preparar el jardín para el otoño en la Costa del Sol significa vigilar el estrés de las plantas, atender el césped si es de variedades que no soportan tan bien los cambios o no son especies duras. Las plantas florales sufren mucho esta estación y hay que vigilar también los árboles jóvenes.

Mención especial a que, si bien es una buena época para transplantar y plantar bulbos, hay que cuidar esas acciones dado que son momentos delicados. Los bulbos pueden quedarse al descubierto por una lluvia más tempestuosa de la cuenta y los transplantes no agarrar bien o quedar comprometidos si no se han puesto a buen recaudo, protegidos del viento.

Igualmente un entendido, profesional, en la jardinería en Marbella sabrá que como en todo jardín, los hongos esperan su oportunidad en los huecos oscuros y húmedos y bajo las hojas que no hayan sido retiradas por lo que el trabajo constante en limpieza es esencial para que el jardín en Marbella prospere y se prepare mejor para el invierno.

Xerojardinería

Una de las tendencias que más se están asentando en paisajismo en Málaga y Marbella es la xerojardinería. ¿Qué es la xerojardinería? Es la técnica de crear jardines y paisajes atendiendo al concepto inicial de la concienciación sobre le agua. De hecho en muchos ámbitos a este tipo de jardinería que pretende (y lo consigue), hacer un uso totalmente racional del agua, se la llama paisajismo inteligente, paisajes conservadores de agua o resistentes a la sequía, por sus propias características.

En la xerojardinería, nacida en California y que, por clima, tiene muchas características usables y exportables a la Costa del Sol, encontramos el uso de plantas muy apropiadas para la conservación y el uso mínimo de agua, usando en muchas ocasiones las autóctonas o nativas de la zona conjuntamente a otras ornamentales que toleren bien el uso de agua de forma racional.

La intención de la xerojardinería no es crear un jardín que parezca un erial con cuatro plantas autóctonas medio arrasadas por el calor, sino crear espacios donde los contrastes de color de las distintas plantas se combine perfectamente con el uso racional del agua, con sistemas de riego extremadamente eficientes pero también aunándolo a plantas que aporten alegría y colores vivaces siempre con las medidas adecuadas para que su suministro de agua sea eficiente para que el jardín cumpla su cometido de lugar de esparcicimiento y solaz así como de aportar belleza al entorno.

Para ello se usan diversos medios: uso de grava y piedras de distinto tipo, tierras arcillosas, bolas de arcilla, corteza de pino y otros recursos que permiten crear bonitos patrones mientras a la vez tienen un uso concreto como es el de conservar la humedad y así depender menos del riego, aguantando mucho más. Es una forma de jardinería que huye de las grandes extensiones de césped que, aparte de ser verde, no tienen más función que la de consumir grandes cantidades de agua, y por ello se descartan de la xerojardinería que, de incluir algún tipo de césped sería de especies resistentes a la sequía y perdurables.

La Xerojardinería es, definitiva, otra formas de jardinería que se preocupa de la sostenibilidad e impacto ambiental del jardín, del consumo de agua, pero también del paisajismo creando sorprendentes efectos, siempre que lo desarrolle un especialista y paisajista profesional.

En Málaga y Marbella la xerojardinería se adapta perfectamente, tanto por las especies autóctonas que existen que ya de por sí son eficientes con el agua que asimilan como por el propio paisaje que permite bellas combinaciones de paisajismo en esta rama profesional de la jardinería

Cuidados del jardín en otoño

El paisajismo es una de esas actividades profesionales que, bien gestionadas por un paisajista profesional, produce efectos en cualquier época del año. Así, somos capaces de trasladar esa sensación de recogimiento y agradable cambio de estación al jardín, creando una atmósfera que acompañe y que lo convierta en un protagonista del cambio de estación.

El trabajo de un jardinero y paisajista profesional es que esos cambios se sucedan y el ambiente se transforme con una transición suave, y que los trabajos apenas se noten, siendo un asistente in pectore para el disfrute de aquellos que concurren en el jardín.

Trabajos:

Es la mejor época, sin duda para tansplantar debido a la humedad y la frecuencia de lluvias comparada con otras épocas del año; por supuesto un paisajista profesional sabrá ver la variación entre uno y otro lugar, en función del ambiente, el calendario meteorológico y la temperatura. Pero de media suele ser un buen momento para hacer cambios en los jardines y que las plantas sufran y se estresen lo menos posible.

Los bulbos se suelen plantar en otoño para calcular su floración en primavera, luego el Otoño se convierte en una estación programática y de apuestas para desencadenar el potencial del jardín que poco a poco se irá sumergiendo en el letargo de la siguiente estación. Así que, si ve a su paisajista profesional aparecer con una caja de bulbos, ya sabe lo que está planeando: sorprenderle en primavera.

Es el momento también de prepararlo todo y dejar el lugar limpio, recortar hierbas perennes, podar setos y arbustos y matorral puesto que para prepararse para el frío devuelven savia a las raíces y pueden acusar el exceso de peso en las zonas superiores.

Parte de los cuidados que tendrá el paisajista y jardinero profesional será el de quitar las hojas que vayan cayendo. Siendo la estación de las hojas secas, que a muchos les gusta pisar, pues es uno de esos sonidos con los que se asocia el Otoño y su reminiscencias en la memoria, las hojas en el jardín, sobre todo si caen en césped, privan a otras plantas de los rayos del sol, que no está para muchos ruidos en esta época, y puede hacer aparecer parches de humedad y posibles hongos (época prolífica, esta) que afecten al jardín.

El mejor abono para tu jardín

En muchas ocasiones, cuando no contamos con un jardinero profesional que nos aconseje, nos encontramos, estupefactos, ante las estanterías de algún centro comercial o tienda, pensando en qué es lo mejor para nuestro jardín en el tema de abonos.

Somos asaltados por múltiples dudas: liberación lenta, orgánico, ph alto, plántas ácidas…

Lo primero que tenemos que saber es de qué se compone nuestro jardín, como cualquier especialista profesional te diría. Debes saber que abonos hay de dos tipos, fundamentalmente: macronutrientes, compuestos de nitrógneo, fósforo y potasio, y los micronutrientes, que están compuestos por hierro, magnesio, azufre, etc. Deberemos elegir el tipo de abono que beneficie al mayor número de plantas que tenemos en el jardín.

Cuando se trata de un paisajismo donde además tenemos distintas especies en un orden determinado será más fácil, normalmente, aportar estos nutrientes a las plantas sabiendo de ellas qué necesitan en cada momento. Un jardinero profesional en Marbella te diría que hay que organizar un calendario en función de las necesidades y especies presentes.

Si queremos abonar césped recurriremos a un abono de liberación lenta  dado que esta especie requiere mucho nitrógeno. De no ser de liberación lenta perderíamos con el riego sucesivo todos esos nutrientes y no serviría de mucho, volviendo a necesitar abonar en breve tiempo. Es importante que ese abono sea específico dado que usar uno genérico lo que provocaría sería un estrés en la planta que provocaría que un gran perjuicio para esta.
Lo mismo nos va a suceder con las plantas más específicas, como las ácidas o las de climas extremos como cactus u orquídeas que tienen requerimientos especializados para atender a sus necesidades nutricionales.

En cuanto al formato, dependerá del uso. Si es para interiores y balconadas, jardincitos urbanos o terrazas, lo más ideal, sobre todo si usamos el riego con regadera será el líquido, que es fácil de conservar y usar, incorporándola a la regadera. Un poco más trabajoso pero efectivo es el riego con abonos solubles, que deberemos disolver en el recipiente antes del uso. Si bien su conservación es fácil, hay que limpiar bien el recipiente después de su uso, sobre todo si es un abono específico y vayamos a regar otras plantas que no tienen las mismas necesidades. Los abonos granulados son muy fácils de conservar en sus recipientes pero suelen ser para jardines grandes y su disolución es bastante rápida. Se aconseja para plantas que tienen un gran índice de crecimiento en primavera.

La composición del abono que utilicemos variará mucho: por un lado están los químicos, recomendables en ciertas circunstancias concretas, puesto que producen una cierta salinización del sustrato, pero que en ciertas ocasiones nos convendrá. Por otro lado tenemos los orgánicos, que son aquellos que están compuesto de estiércol (quizás el abono más antiguo del mundo), el guano, el humus de lombriz, que es muy oxigenado y otros que hay. Un jardinero profesional sabrá que en estas ocasiones uno de los puntos importantes es la combinación de ambos.