Cuándo utilizar césped artificial en tu terraza

Ventajas y características del césped artificial

césped artificial en comercios

Tanto si disponemos de una amplia terraza, cómo si tenemos un pequeño balcón, instalando césped artificial, podemos cambiarlo para que sea un lugar completamente nuevo. El césped artificial tiene un gran parecido con el aspecto del césped natural, pero, al ser sintético, tiene la ventaja de que su mantenimiento es muy fácil. Es una moqueta que se puede instalar en cualquier espacio al aire libre y que, además, supone un ahorro de agua, tiempo y dinero.

El césped artificial presenta una gran capacidad de absorción y de drenaje, evita que se formen irregularidades o acumulaciones de agua en el pavimento. La textura de este tipo de césped para exterior es suave y esponjosa, gracias al relleno de una mezcla que consigue su conservación a bajas temperaturas. Además, resiste el paso del tiempo y los cambios climáticos, como la lluvia, la nieve y las heladas. Resiste muy bien un uso continuado y con tránsito, que puede ser moderado o intensivo, según el material con que este fabricado. Los hay que son también resistentes al cloro, a los rayos UVA, al agua del mar e incluso, a las heladas.

Existen diferentes formatos de césped articial, como son los rollos pre-cortados o las bobinas al corte. Podemos encontrar, según el uso que queramos darle, varios tipos de césped artificial, desde modelos meramente decorativos, pasando por el césped artificial de las zonas de paso, hasta gamas super-suaves para zonas infantiles. Se fabrican modelos de distintos colores, en un tono, bicolor e incluso en tres colores de césped.

El césped artificial no necesita mantenimiento ni requiere un tratamiento regular, ni propaga el fuego, ni necesita de riego. Tampoco produce abrasión, ni produce alergias y es compatible con la convivencia con mascotas.

Su instalación se puede realizar en un jardín ya existente, sobre la tierra, en una terraza o en un balcón de un piso, de una planta baja o la terraza de un ático. En cada lugar hay que considerar las características requeridas, así, por ejemplo, sobre la tierra o sobre un césped antiguo, se debe nivelar y limpiar la zona, para evitar que salgan malas hierbas, y, a continuación, se debe rellenar con gravilla para lograr un buen drenaje.

Por Paco Rivero

Cómo realizar el mantenimiento del jardín con piscina

Consejos para el mantenimiento del jardín con piscina

Villa en Marbella

Jardín con piscina

Una vez que tenemos nuestro jardín a punto, debemos mantenerlo en perfecto estado para evitar su deterioro. ¿Cómo hacerlo? Eso depende en gran medida de la época del año en la que nos encontremos. Por ejemplo, en verano para realizar el mantenimiento del jardín deberemos regarlo un par de veces al día, una por la mañana y otra a última hora de la tarde para que conserve su verdor y frescura.

Si tenemos un seto debemos podarlo de forma que no invada la vía pública o las zonas del vecino y debemos hacerlo teniendo cuidado para que mantengan la misma altura, haciendo la poda de forma regular nos evitaremos sorpresas.

Podemos utilizar fungicidas para evitar las plagas pero debemos utilizar fungicidas específicos para cada especie de planta que tengamos ya que sino su eficacia se verá mermada y podríamos, incluso, provocar daños mayores.

Hay que recoger las hojas caídas y secas siempre que sea posible ya que evitan la correcta aireación del césped y producen una mayor proliferación de hongos. Además así evitarás que con el viento las hojas acaben en la piscina donde serán mucho más difíciles de recoger.

Por último, para mantener la piscina debemos tener en cuenta su tamaño, el tipo de instalación, la ubicación y, por supuesto, el volumen de agua. Para tratar el agua puedes utilizar cloro y oxígeno activo (la última opción es más ecológica), esto evitará la aparición de algas, cal en las paredes del vaso y de otros elementos indeseados. Debes aplicar estos productos sobre el sistema depuración de tu piscina, si es que lo tiene, o sino en dosificadores flotantes los cuales deberás adquirir si no los tienes ya. Cuando no vayas a utilizar la piscina deberás hacer el invernaje. En este proceso deberás limpiar las bombas y filtros y preparar la piscina bajando el nivel del agua para que la posible aparición de hielo no dañe el vaso. Se debe utilizar un producto para el agua llamada invernador y si tienes una lona de protección es bueno ponerla.

Siguiendo los consejos anteriores podrás mantener tu jardín con piscina de una forma adecuada y disfrutar de ellos durante mucho tiempo.

Por Paco Rivero