La planificación en jardinería

Uno de los factores más importantes a la hora de contratar a un experto para el jardín o a una empresa de jardinería en Marbella es el hecho de que, dada la profesionalización del cuidado de jardines, no se deja a la improvisación ningún aspecto de dichos cuidados. Es decir, el jardinero puede saber qué hacer y qué podar, cuándo regar y plantar, pero una empresa de jardinería en Marbella, especializada en este clima y conociendo todas sus características irá más allá que el simple hecho de llegar, regar, podar e irse.

Hará una cuidada planificación de los jardines que son responsabilidad de la empresa y pondrá fechas y un calendario a las actuaciones que deben realizarse para el adecuado cuidado y tratamiento tanto del jardín como de las especies existentes. Esto es aún más patentes en casos como el presente mes de marzo donde gran cantidad de lluvias han regado los jardines y la empresa de jardinería examinará con cuidado para que, con el frío y el aun persistente frío racheado y la sombra no proliferen malas hierbas y hongos.

Pero además dicho calendario, que es la base de la planificación, siempre es mutable, no es algo fijo, sino que es como el jardín, orgánico, adaptándose en cada momento a las necesidades, clima, variaciones presentes y también a las alertas profesionales que puedan surgir de aparición de plagas, hongos y otros factores que puedan echar a perder el trabajo tan duramente logrado en el mantenimiento de jardines, y más en Marbella.

Por lo tanto, al contratar una empresa de jardinería en Marbella, se tiene en cuenta que ésta contemplará todas las variables posibles, tendrá actuaciones preestablecidas y podrá maniobrar con soltura si aparecieran otras labores que hacer en cualquier momento en función de la necesidad. Porque la planificación es la base que permite actuar de una forma coordinada, y además adaptarla si hace falta a nuevas actuaciones, ampliación del jardín transplantes o reubicaciones a los que se quiera someter la superficie para su mejora o expresión del entorno, paisajísticamente hablando.

Esa es una de las grandes diferencias entre contratar a una empresa de jardinería en Marbella o a un profesional independiente que va de jardín en jardín, sin la adecuada planificación.

La palmera datilera

Sin duda una de las plantas más comunes en la Costa del Sol es la palmera datilera, conocida por su nombre científico como Phoenix dactylifera. Es tan antigua en la Península como los Cartagineses, de quienes se supone que introdujeron el cultivo al encontrar tierras propicias.

Las palmeras tienen diversas partes que hay que diferenciar. Es una planta rústica y dura, que aguanta bien siempre que esté húmeda y tenga cerca la presencia del mar. Aunque tienen varias plagas propias, como el picudo rojo, suelen resistir con los cuidados profesionales que una empresa de jardinería en Málaga puede proporcionar y así formar parte de un palmeral o de decoración urbana, como suele verse, plantadas muchas veces en línea.

¿Qué partes componen la palmera?

De abajo a arriba podemos ver las siguientes partes:

Hojas: las hojas de la palmera, que necesitan poda y cuidados relativos, swon largas, de entre 15 y 5 metros de largo, con foliolos verdes. Cuando se secan cuelgan de la palmera y hay que podarlas, lo que formará parte de la corona que, más tarde, habrá que rebajar para que se incorporen al tronco.

Corona: Como hemos dicho, se forma con las bases de las hojas y de su top emergen los frutos, primero dentro de vainas hasta que se derraman hacia abajo. La corona, rebajada y bien podada, da pie al crecimiento del tronco.

Tronco: también conocido como estípite, es robusto y recto, bien cuidado, y puede llegar a alcanzar entre 25 y 30 metros de altura en condiciones óptimas.

Raíces: las raíces de las palmeras no suelen profundizar más allá de los 60 centímetros, no son invasivas como en otros árboles, y tienen como finalidad también el anclar al ejemplar al suelo para soportar fuertes rachas de viento (además de su finalidad nutricional, claro). También suelen aparecer brotes o hijuelos entre sus raíces en las temporadas pertinentes.

Fruto: el fruto de la palmera es el dátil, uno de los frutos más completos que existen debido a su alta mineralización con mienrales poco comunes como el boro y el zinc, entre otros, una gran cantidad de vitaminas (A, B, K, C y E) y fructosas.