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Lluvia en el jardín, cómo protegerlo en primavera

La primavera es sinónimo de cambios bruscos del tiempo, incluso en una zona como la Costa del Sol, y entre otras cosas, puede afectar a tu jardín.
Es habitual que haya chaparrones intempestivos, tormentas ligeras y otras más desatadas que pueden provocar algunos daños en los jardines y en las plantas más delicadas que, poco a poco, empiezan su floración.

Una empresa de jardinería en Marbella como Greenthia, especializada en cuidados del jardín, tiene diversas formas de proteger los jardines y es algo a lo que en función del siempre cambiante tiempo del que estamos pendientes de continuo, tendremos que reaccionar o prever.

1) Acolchados del suelo:

Uno de los acolchados más populares para este entretiempo y sobre todo que puede ayudar a proteger el suelo y las raíces más tiernas es la corteza de pino. Marbella y la Costa del Sol no es una zona de tormentas constantes pero muchas veces cuando llegan lo hacen con cierto entusiasmo, y la corteza de pino ayuda a mitigar el impacto del agua, igual, por ejemplo, que la grava que, además ayuda a absorber la humedad extra que luego las plantas pueden reutilizar.

2) Guías para plantas altas

Las plantas a diferentes alturas ayudan a crear una imagen que rompe la monotonía y los jardines lucen más diversos, alegres y curiosos cuando estas plantas, que pueden ser rosales en arbusto, campanillas, malvas, girasoles, etc. asoman entre las demás plantas como pequeñas cabezas coloridas. Los aguaceros, por descontado, pueden afectarles en gran medida por lo que en previsión de ello lo mejor es disponerles unas guías para que no se doblen y no sufran a la hora de soportar la inclemencia climatológica.

3) Macetas

Las macetas, tan habituales en los jardines andaluces como en los patios son una forma ideal de separar especies, de tenerlas en recipientes que permitan alternar su ubicación y, en especies más delicadas, se pueden proteger llevándolas a zonas más protegidas en los momentos de agucero.
Disponer en el interior de la maceta unas cuantas piedras antes de poner la planta permite separar el sustrato del suelo directamente y las piedras además pueden ayudar a guardar humedad necesaria sobre todo en el verano de la Costa que puede ser bastante seco. Proteger a las macetas llevándolas a una zona más resguardada puede ayudar a salvar las semillas y a que los bulbos no queden al descubierto, en su caso. Cosa que una empresa de jardinería en Marbella tendrá siempre en cuenta en su hoja de trabajo y en la forma de disponer y cuidar del jardín al estar al tanto de la climotología de la zona, a la vez que se preocupa siempre por lo mejor para el propio jardín.

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El jardín como parte de la construcción sostenible

Actualmente las tendencias de construcción abogan cada vez más por la llamada construcción sostenible, una forma de entender la construcción y la creación de viviendas, oficinas y distintos tipos de edificaciones que son responsables con el medio ambiente, con la huella de carbono y con el planeta en general, pasando del micro al macro, de la pequeña vivienda a la gran urbaniación.

La construcción sostenible también tiene muy en cuenta la ventaja de los jardines en sus proyectos. No solo por poner “verde” en sus proyectos, sino también porque son de una ayuda particular que excede de lo ornamental.

Tener un jardín comunitario está bien, es agradable tenerlo y un lugar de descanso y juego. Pero no es por eso (o no únicamente) por lo que se destina un espacio verde a un proyecto de construcción sostenible. Se debe a que tiene una función, además de más allá de lo ornamental: la construcción sostenible tiene como objetivo el ahorro energético, entre otros, y con la planificación adecuada la creación de un jardín en un entorno urbano ayuda a la regulación de las temperaturas. Cuando los materiales son los adecuados, se contribuye a dicho ahorro energético. Sumado a la orientación y la esos materiales, arquitectónicamente se puede hacer que la luz y el agua de lluvia ayuden a regular las temperaturas con mucha eficiencia y suponer a la larga un ahorro para los usuarios.

Y el jardín, bien planteado y ejecutado con máxima eficacia puede suponer una ayuda, un lugar donde descansar y que a la vez suponga una contribución a ese ahorro energético que tanto procura la construcción sostenible.

Y es aquí donde recae la responsabilidad sobre una buena empresa de jardinería, para asegurar que esa eficiencia se sigue cumpliendo y no hay desperdicio de agua, que las podas sean las adecuadas y lo más respetuosas posibles, por no hablar de que al tratarse de un ente profesional, su compromiso con la eficacia es más efectivo.