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hongos en hojas

Hongos en el jardín por exceso de riego

Y es que a colación post anterior que hablaba del mal riego por aspersión o cualquier tipo de riego sin la adecuada supervisión profesional, podemos hablar de la proliferación de hongos dañinos en el jardín, dado que la humedad no controlada propicia su aparición y con ella, un severo problema para nuestro jardín.

Este es uno de esos aspectos que un profesional de la jardinería tiene en cuenta cuando planifica o prepara la intervención en un área ajardinada de su labor. Tiene en cuenta las plantas, césped, árboles, flores y floración y establece los sistemas de riego además de la media de humedad que necesitará cada especie para prosperar de forma adecuada.

Quizás el punto más importante es saber qué necesita cada especie en concreto puesto que los Ph de la tierra y las necesidades de abono, nitratos y enriquecimiento de cada una puede influir en sus áreas, además de la demanda de agua. Es importante en este proceso tener en cuenta que los hongos pueden proliferar si ese control de humedad no está particularmente cubierto, dado que su aparición ante el exceso de humedad puede poner en peligro todo el jardín, ya que muchos de ellos empiezan en las raíces y amenazan con pudrir la planta y algunos se llegan a extender hasta las hojas (como ocurre con las palmeras).

Saber reaccionar a la aparición de un hongo latente o de una plaga sobrevenida, o a causa de la cual el profesional del jardín es contratado es fundamental para la supervivencia del jardín, sabiendo aislar y tratar con gran constancia las especies afectadas, y conociendo los tratamientos particulares para cada una de ellas.

Antes de su aparición, antes de que el riego se torne en habitual, el profesional valorará el estado de las plantas cuando necesiten mayor humedad para que el hongo no aparezca y lo someterá a vigilancia en las épocas más húmedas del año con el fin de la profilaxis y prevención, sabiendo dónde y cuándo podrían aparecer y cuáles, del jardín, pueden ser las especies más propensas a ser afectadas por esta plaga funginosa.

malas hierbas

Eliminación de malas hierbas en tu jardín y huerto

Las malas hierbas, que no son más que la flora autóctona que se abre paso a través y sin consideración alguna de nuestros espacios destinados a cultivo y jardinería son un problema de antiguo altamente documentado.

Muchas de esas llamadas malas hierbas tienen propiedad y cualidades diversas, otras son realmente una plaga o infestación, pueden ser rastreras, trepadoras y muy invasivas. Además de aquellas que portan en sí mismas el objeto de nuestros odios, como las urticantes y las provistas de espinas, como ortigas, cardos y hiedras venenosas.

El cuidado de nuestro huerto o jardín ya es exigente sin la aparición de terceras partes, por lo que tendremos que tener un cuidado extremo a la hora de disponer los suelos y los nuevos espacios. Deberemos usar herbicidas sistémicos para las malas hierbas perennes y herbicidas residuales para las que son de ciclo anual.

Por ello siempre se aconseja no dejar las malas hierbas florecer, dado que supone el momento crítico en que expandirán sus semillas y tendremos aún más contaminación contra la que luchar y que nos harán la vida jardinera imposible.

También se aconsejan diversos métodos, como el riego por goteo, que reduce en mucho la contaminación por estas hierbas al negarles el agua que necesitan para crecer y expandirse en ansia conquistadora jardinera.

Por supuesto existen más recomendaciones o trucos, como la usar, para huertos, plásticos biodegradables de cultivo o paja como acolchamiento que evita la germinación por falta de luz de las malas hierbas, además de redundar en beneficios como la retención de humedad.

El rastrillado de las zonas de trabajo debe ser un must, puesto que así abrimos la tierra, se deja rastrillar y podremos eliminar las raíces y bulbos que se encuentren en el suelo y supongan invitados no deseados para nuestro jardín.