cuidados del jardín en primavera

Primavera en tu jardín

Llega la primavera. Y aunque este tiempo, los últimos días, se muestra inestable, con fríos repentinos, lluvias intermitentes, calor súbito a mediodía y frío recurrente y húmedo por la noche en la Costa del Sol, es, como puede apreciarse, una época de inestabilidad climatológica y después de un invierno duro y frío incluso tan al sur, podemos sufrir bajas entre nuestras plantas y en nuestro jardín.

Es por tanto el momento necesario a la par que idóneo para poner remedio antes de que ocurra y atender a nuestras plantas y jardín como se debe para enfrentar la primavera. Cosa que una empresa de jardinería profesional en Marbella puede atender perfectamente; pero aun así, te damos los tips necesarios para atender esos cuidados.

Después de la estación más fría, mientras empieza todo a reverdecer y aparecen las primeras flores, tanto en huerto como en jardín hay que atender adecuadamente las superficies a nuestro cargo.

-Limpieza de primavera: ese momento en el que se retiran las hojas muertas del invierno (que deberás haber mantenido a raya como te comentamos en nuestro artículo del cuidado en invierno) además de podar las ramas viejas para favorecer la distribución de energía de los árboles y plantas hacia los nuevos brotes.

-Cambios por crecimiento: si algunas plantas han crecido lo suficiente y la superficie donde se encuentran se les ha quedado pequeña, sobre todo las macetas, es hora de ponderar un transplante a mejores parajes donde poder crecer, tener acceso a tierra más oxigenada y fresca y dejarles sitio así para que puedan crecer de forma adecuada.

-Riego: tendrás que programar el riego de primavera, sobre todo teniendo en cuenta las lluvias que, incluso en la Costa del Sol, se dejan caer. Además, las temperaturas suben y regular el riego nos hará incrementar su cantidad para prepararlas de cara el verano.

-Abono y cultivo: tendremos que planificar, de nuevo. Aprovechar los huecos que hayan quedado y, una vez tengamos todo preparado y las nuevas plantas o esquejes en su lugar, abonar para llevar a las plantas nuevas los nutrientes que necesiten y a las más “mayores” lo necesario para que cobren fuerzas de cara al resto de la primavera y se preparen para el caluroso verano de estas latitudes.