malas hierbas

Eliminación de malas hierbas en tu jardín y huerto

Las malas hierbas, que no son más que la flora autóctona que se abre paso a través y sin consideración alguna de nuestros espacios destinados a cultivo y jardinería son un problema de antiguo altamente documentado.

Muchas de esas llamadas malas hierbas tienen propiedad y cualidades diversas, otras son realmente una plaga o infestación, pueden ser rastreras, trepadoras y muy invasivas. Además de aquellas que portan en sí mismas el objeto de nuestros odios, como las urticantes y las provistas de espinas, como ortigas, cardos y hiedras venenosas.

El cuidado de nuestro huerto o jardín ya es exigente sin la aparición de terceras partes, por lo que tendremos que tener un cuidado extremo a la hora de disponer los suelos y los nuevos espacios. Deberemos usar herbicidas sistémicos para las malas hierbas perennes y herbicidas residuales para las que son de ciclo anual.

Por ello siempre se aconseja no dejar las malas hierbas florecer, dado que supone el momento crítico en que expandirán sus semillas y tendremos aún más contaminación contra la que luchar y que nos harán la vida jardinera imposible.

También se aconsejan diversos métodos, como el riego por goteo, que reduce en mucho la contaminación por estas hierbas al negarles el agua que necesitan para crecer y expandirse en ansia conquistadora jardinera.

Por supuesto existen más recomendaciones o trucos, como la usar, para huertos, plásticos biodegradables de cultivo o paja como acolchamiento que evita la germinación por falta de luz de las malas hierbas, además de redundar en beneficios como la retención de humedad.

El rastrillado de las zonas de trabajo debe ser un must, puesto que así abrimos la tierra, se deja rastrillar y podremos eliminar las raíces y bulbos que se encuentren en el suelo y supongan invitados no deseados para nuestro jardín.