jardín sostenible

El jardín como parte de la construcción sostenible

Actualmente las tendencias de construcción abogan cada vez más por la llamada construcción sostenible, una forma de entender la construcción y la creación de viviendas, oficinas y distintos tipos de edificaciones que son responsables con el medio ambiente, con la huella de carbono y con el planeta en general, pasando del micro al macro, de la pequeña vivienda a la gran urbaniación.

La construcción sostenible también tiene muy en cuenta la ventaja de los jardines en sus proyectos. No solo por poner “verde” en sus proyectos, sino también porque son de una ayuda particular que excede de lo ornamental.

Tener un jardín comunitario está bien, es agradable tenerlo y un lugar de descanso y juego. Pero no es por eso (o no únicamente) por lo que se destina un espacio verde a un proyecto de construcción sostenible. Se debe a que tiene una función, además de más allá de lo ornamental: la construcción sostenible tiene como objetivo el ahorro energético, entre otros, y con la planificación adecuada la creación de un jardín en un entorno urbano ayuda a la regulación de las temperaturas. Cuando los materiales son los adecuados, se contribuye a dicho ahorro energético. Sumado a la orientación y la esos materiales, arquitectónicamente se puede hacer que la luz y el agua de lluvia ayuden a regular las temperaturas con mucha eficiencia y suponer a la larga un ahorro para los usuarios.

Y el jardín, bien planteado y ejecutado con máxima eficacia puede suponer una ayuda, un lugar donde descansar y que a la vez suponga una contribución a ese ahorro energético que tanto procura la construcción sostenible.

Y es aquí donde recae la responsabilidad sobre una buena empresa de jardinería, para asegurar que esa eficiencia se sigue cumpliendo y no hay desperdicio de agua, que las podas sean las adecuadas y lo más respetuosas posibles, por no hablar de que al tratarse de un ente profesional, su compromiso con la eficacia es más efectivo.